miércoles, 26 de septiembre de 2012

Historia de una mujer


Había una vez una mujer enamorada que decidió casarse con el que ella pensaba que iba a ser el amor de su vida.
Siendo novios, él era un hombre muy caballeroso, la respetaba y la amaba pero todo cambio después del matrimonio.

Un día llegó a casa a la hora de cenar, borracho y con ganas de jugar; ella no quería y por eso mismo le pegó un guantazo y la forzó.
A la mañana siguiente solo se oía un ligero llanto.
Ella decidió pensar que solo fue aquel día y que no volvería a pasar, que era un hombre bueno.
Pero el infierno solo acababa de empezar...

Ella se esforzaba por no hacerle enfadar y que todo fuese de su agrado, pero cualquier cosa que ella dijese era motivo de pelea, primero la insultaba y ella solo podía llorar y, al ver esto, aún se crecía y la golpeaba.
Al día siguiente le llevo unas rosas al dormitorio y se disculpó, le dijo que iba borracho, que ella también tenía la culpa pero que no volvería a suceder. Ella le sonrió y le perdono... seguía pensando que era un buen hombre.

La gente le veía y le preguntaba qué le había sucedido pero ella, en vez de decir la verdad, decía que se había caído o que había tropezado, no quería decirle nada a nadie porque le amaba y estaba totalmente cegada.

Con los años tuvieron un hermoso niño al que ella decidió llamar Salvador, porque ella creía que iba a ser la salvación de todos los problemas que había tenido con su marido, que ese niño llevaría paz y amor a esa casa.
Pero no fue así, ella seguía recibiendo palizas e insultos... a veces no podía levantarse de la cama en unos cuantos días solo para cuidar de su hijo.

Ella descubrió que le era infiel...y se fue dando cuenta de que ese hombre no era del que se había enamorado. Se armo de valor, cogió a su niño y fue a casa de sus padres para contarles la verdad pero, a pesar de todo, su madre le dijo que volviese con su marido, que él era su familia y debía aguantar. 
Se derrumbó, su propia madre no quería ayudarla a salir de ese infierno y no sabia qué podía hacer.

Pero lo peor pasó cuando él se enteró de que quería irse con el niño... estaba tan furioso que nadie podía con él.
Esa misma noche ella acabó en el hospital. 
Cuando por fin recobró el conocimiento, vio a su marido con la policía; él les contó que llegó a casa y se la encontró toda revuelta y a ella tirada en el suelo desangrándose.
Una vez que llegaron a su casa, él la amenazo, le dijo que si volvía a decirle algo a alguien que la mataba a ella y al niño.

¿Qué podía hacer esa mujer? Estaba en juego no solo su vida sino también la de su hijo pero eso no la detuvo para tomar la mejor decisión de su vida.
Fue a la policía y denunció a su marido... Esa mujer se salvó, salvó su vida y la de su hijo, dejó todo y se marchó de esa ciudad.

Hoy esta viva pero ¿cuántas mujeres podrían haberse salvado si hubiesen denunciado a su pareja, marido o incluso padre?

Sí hay muchas que mueren a manos de su ex pero hay que darse cuenta que en cualquier momento podía haberte matado aunque siguieses con él. Lo importante es hacer lo correcto y dejar el miedo. 
No pienses que va a cambiar porque nunca sucederá... Afronta la realidad y la realidad es que, si no haces algo, tu vida pende de un hilo. ¿No es mejor hacer algo antes de que sea demasiado tarde?

1 comentario:

  1. Por desgracia aún hay muchas mujeres que no denuncian a su pareja. Aunque también hay que decir que también existe el caso contrario aunque en menor caso pero es algo que la gente no ve y solo le llama violencia de genero si es el hombre a la mujer y no al revés.

    La cuestión es que si abusan de ti seas hombre o mujer lo denuncies y se acabo el sufrir día a día.

    Un bico :3

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