lunes, 21 de enero de 2013

Las paredes se tiñen de rojo


Aquel día me matasteis, aunque mi corazón siga latiendo
y por mucho que no quiera...recuerdo cada instante, cada súplica
y no entiendo por qué ese ensañamiento...
tú los mandaste para causarme dolor
pero no sabes que hasta el alma más pura 
puede sentir el más profundo de los odios.



Teme mi ira, mi rabia, mi sed de venganza
y no desees ver mi rostro porque será la última vez, 
te haré sufrir como tú hiciste conmigo
y teñiré mi cabello con tu sangre.

Tú hiciste que mi alma pura e inocente
mi mirada cálida y transparente
se convirtiese en lo que es ahora
destrozaste mis alas y ahora vivo esclava 
miro al frente, sin detenerme.


Tú creaste este monstruo y tú seras 
la última en pagar todo el daño que me has causado
esperaré con ansias ese momento
y te haré sufrir como tú lo hiciste conmigo
y te dejaré con vida, para que sepas lo que se siente.

Y después de ello, pensarás
tenía que haberla matado cuando tuve mi oportunidad
pero eso ya será demasiado tarde
porque ya estoy muerta, aunque mi corazón siga latiendo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario