martes, 27 de noviembre de 2012

Carta a mi niña


Había oído que la amistad era el regalo más grande que podían otorgarte
un premio que no todos tienen y que yo aún no conocía
pero llegaste tú... mi media mitad, mi ángel caído del cielo
a mi rescate... en uno de mis momentos más duros
del que hoy doy gracias porque me di cuenta de quien estuvo a mi vera.
Tú conoces mis miedos y te preocupas por mí
eres como un rayito de sol en mi ventana
como la primavera que te vio nacer hace ya 23 añitos.
Doy gracias de que nuestros caminos se hayan unido
para poder apoyarnos en nuestros momentos difíciles
y poder disfrutar de los buenos las dos unidas.
Sin duda lo que hemos vivido nos ha hecho ser lo que hoy somos
fuertes, luchadoras pero ante todo no perdemos la esperanza ni la sonrisa
y si algo siempre he sabido es que la familia y tú sin duda eres parte de mi familia
estoy aquí a tu lado sabiendo que puedes conseguir todo lo que te propongas
y animándote cuando dudes de tu capacidad y de ti misma
eres una gran persona con un hermoso corazón
no lo olvides nunca y no dudes de lo que tú eres aunque otros digan lo contrario.

Sabes como soy y, aunque hay personas que no han estado,
no les guardo rencor porque siempre estarán en mi corazón
porque ellos seguirán siendo mis amigos pase lo que pase
pero sin duda hay algo que he descubierto
en estos meses que he podido conocerte mejor y es que
por fin sé que es la amistad y la amistad...eres TÚ.





domingo, 11 de noviembre de 2012

Enseñanzas de la vida


Alguien me enseñó una vez que la vida es efímera 
que uno no debe vivir recordando sus penas y lamentos
sino viviendo cada día como si fuese el último.

La vida con sus golpes te enseña a no volver a tropezar 
donde un día ya tropezaste 
que los pequeños momentos pueden ser inolvidables
y que el ser felices y comieron perdices solo existen en los cuentos.
Uno debe apreciar y valorar cada momento especial
para cuando esa persona ya no esté en tu camino
puedas recordarla sin padecer.

Hay personas que siempre estarán pero también hay otras que se marcharán
debes saber decirles adiós y perdonar sea cual sea el motivo de su marcha
pero ante todo uno debe saber perdonarse a sí mismo
porque el ser humano no es perfecto y todos cometemos errores.


No creo en las casualidades de la vida
creo que el destino pone en tu camino a personas 
y que tú decides si quieres abrir esa puerta o simplemente cerrarla.


Soy de esas personas que piensan que el amor, si es verdadero,
puede con cualquier adversidad ya sea insignificante o de dimensiones desproporcionadas
y que puedes encontrar a esa persona en lugares inesperados.
También dicen que el amor es la magia más poderosa de todas
y tienen razón... Puedes cometer la mayor locura que en el amor todo vale, 
sientes esas mariposas en el estómago como un ligero cosquilleo
cada vez que se acerca a ti o te acaricia el cabello
y se te iluminan los ojos con ese brillo tan intenso y especial.